El sitio de Tihosuco, 1866
El sitio de Tihosuco de 1866 fue uno de los episodios bélicos más famosos del prolongado conflicto denominado Guerra de Castas.
Tihosuco fue durante el Posclásico Tardío la capital del cacicazgo de Cochuah . Durante la colonia, se convirtió en un próspero centro económico y político, rodeado de haciendas y estancias productoras de caña de azúcar, tabaco, añil y otros cultivos . Sin embargo, las condiciones de explotación y los abusos de la élite local, el clero y el gobierno generaron un profundo malestar entre la población maya.
Cuando inició la guerra de Castas en julio de 1847 Tihosuco, por su importancia estratégica, se convirtió en escenario de cruentos combates y fue utilizado como cantón militar por las tropas yucatecas . Por esa razón Tihosuco fue asediada en innumerables ocasiones.
Para mediados de la década de 1860, la Guerra de Castas se había convertido en un conflicto de larga data. En 1866, durante la época del Segundo Imperio Mexicano, el coronel Daniel Traconis fue enviado a Tihosuco para defender el cantón, después de que la campaña contra los mayas de Balamnah quedara estancada tras las derrotas de Dzonot y Carolina el año anterior.
El sitio comenzó el 3 de agosto de 1866, cuando las fuerzas mayas, comandadas por el comandante supremo Bernardino Cen rodearon la población y sometieron a la guarnición a un asedio que se prolongó por casi dos meses.
El asedio fue tan cruento que las tropas comandadas por Traconis quedaron completamente aisladas y sin suministros de ningún tipo. Una pequeña columna de refuerzos logró abrirse paso para engrosar las filas defensoras en las primeras semanas de septiembre aunque el refuerzo fue insuficiente para romper el cerco.
Finalmente, el 15 de septiembre de 1866, las tropas mayas lanzaron un asalto general que fue rechazado. Ante la falta crónica de suministros y la imposibilidad de tomar el cantón fuertemente fortificado levantaron el asedio. El desenlace fue celebrado por las fuerzas imperialistas como un triunfo, y el coronel Traconis y sus hombres fueron recibidos con honores por todo el camino que recorrieron de Tihosuco a Mérida.
Consecuencias
A pesar de la victoria el éxito fue temporal. Poco tiempo después del sitio los yucatecos abandonaron el cantón, probablemente debido a la guerra que desataron los liberales contra los imperialistas a finales de 1866. Por aquellos meses los orientales regresaron a Tihosuco para destruir las fortificaciones, entre ellas, la fachada de la iglesia usada por las tropas imperialistas como eje del dispositivo defensivo.
REFERENCIAS
- Careaga Viliesid, Lorena. 1998. Hierofanía combatiente: lucha, simbolismo y religiosidad en la Guerra de Castas. Universidad de Quintana Roo.
- Dumond, Don E. 2005. El machete y la cruz: la sublevación de campesinos en Yucatán. Universidad Nacional Autónoma de México.
- Koyoc Kú, José Ángel. 2026. Hidra feroz. El Segundo Imperio Mexicano frente a los mayas orientales, 1864-1867. Capulín.