Isidro Tzuc, el rey de los bosques de Hunucmá, contra el régimen henequenero

Isidro Tzuc, el rey de los bosques de Hunucmá, contra el régimen henequenero

La vida de Isidro Tzuc, un campesino del poniente de Yucatán, transcurrió durante el periodo del auge henequenero (últimas décadas del siglo XIX), periodo que se caracterizó por la violenta modernización a través de la industria henequenera a costa de los bienes comunes de los pueblos yucatecos.
El tiempo de Tzuc estuvo marcado por los decretos estatales y federales para privatizar los ejidos y tierras del común de donde los mayas y mestizos de los pueblos obtenían su sustento a través de la milpa, la caza y la recolección. Los campesinos desposeídos a menudo se vieron forzados a engancharse en las haciendas henequeneras, donde primaba el peonaje por deudas. Este sistema de trabajo se valía de deudas, violencia física – azotes y torturas físicas impuestas por los mayordomos y encargados -, y el secuestro de los hijos de los trabajadores para las labores domésticas y de las fincas para funcionar. Los campesinos que decidían permanecer en los pueblos se veía enfrentados a la escasez de montes para cultivar al reclutamiento forzado en la guardia nacional y el trabajo obligatorio gratuito para las obras públicas.

Tzuc fue uno de los muchos campesinos descontentos que progresivamente tomó el rumbo de la resistencia más directa al vivir en carne propia las consecuencias de este sistema. Había sido enganchado como peón y enviado a El Cuyo, en la Costa Oriental, donde sufrió el aislamiento y la explotación que caracterizaba a los ranchos de corte de palo de tinte y chicle. Logró escapar y llegar al poniente de Hunucmá en donde Kaxek se convirtió en su base de operaciones. Allí se alió con desertores, fugitivos, cazadores y milperos de Tetiz y Hunucmá desde donde atacaron los símbolos de poder de los hacendados henequeneros como las mojoneras que sancionaban la desposesión de las tierras del común y la maquinaria y los cultivo comerciales.

En 1892 lideró un ataque al campamento de Xpak ubicado en un lugar que los milperos del rumbo reclamaban como común y que había sido cercado por Rafael Peón, uno de los latifundistas del rumbo. La incursión se saldó con varias muertes por lo que Tzuc fue capturado y condenado a veinte años de prisión en San Juan de Ulúa, Veracruz. Tras cumplir su condena regreso a Kaxek aunque se encontró pronto con los evento que se conocerían posteriormente como Revolución Mexicana.

Durante su actividad por los rumbos de Kaxek fue conocido como “El Rey de los Bosques”, un sobrenombre que reflejaba no solo su profundo conocimiento de los montes del poniente de Yucatán sino también la forma en que había logrado escapar del trabajo forzado de haciendas y pueblos yucatecos del auge henequenero.


REFERENCIAS:

Eiss, Paul K. 2010. In the Name of El Pueblo: Place, Community, and the Politics of History in Yucatán. Duke University Press.

García Quintanilla, Alejandra. 2000. “El dilema de Ah Kimsah K’ax, “el que mata al monte”: significados del monte entre los mayas milperos de Yucatán”. Mesoamérica 21 (39): 255-86.

García Quintanilla, Alejandra. 1985. “Producción de henequén, producción de hombres (Yucatán, 1850-1915)”. En El siglo XIX en México: cinco procesos regionales: Morelos, Monterrey, Yucatán, Jalisco y Puebla. Claves Latinoamericanas.

Redacción K'ajlay

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