El motín de la Sierra, 1843
El motín de la Sierra sucedió en la Semana Santa de 1843 cuando un grupo armado de mayas de Nohcacab y Tixhualahtún, dirigidos por sus caciques, ocuparon la hacienda Uxmal y tomaron granos y ganado que redistribuyeron entre los habitantes de los alrededores. Uxmal era propiedad de Simón Peón, un hacendado centralista sobre el que pesaba una orden para su captura por apoyar a los mexicanos en la invasión a la Península.
Los dos contingentes venían de regreso de Campeche sitiada desde noviembre de 1842 por el ejército mexicano. A su paso por Dzitbalché se encontraron con Pastor Gamboa, quien les autorizó para confiscar diversas mercancías de las hacienda de Peón. Después de ocupar Uxmal una parte de los mayas se trasladó a Nohcacab. En los días posteriores los mayas también tomaron granos y ganado de la hacienda anexa Chetulix. En el transcurso de estos eventos, y sin que el resto de los mayas lo supiera o mediara orden de ningún tipo, Domingo Cen de Tixhualahtún asesinó al mayordomo y al mayoral de estas haciendas, presumiblemente bajo los influjos del alcohol.
Aprovechando el desorden y la confusión producto de la notificación de los asesinatos en Uxmal y la llegada de autoridades de Muna para frenar las acciones de los mayas en Uxmal y Chetulix el alcalde de Nohcacab aprehendió al cacique Laureano Abán y a Domingo Cen, responsable de los asesinatos. Sin embargo un tumulto de mayas de Nohcacab y Tixhualahtun liberó a los presos y durante dos días cuatrocientos amotinados tomaron Nohcacab, deliberando los pasos a seguir.
Dos días después los mayas de Nohcacab, liderados por el cacique Apolonio Ché se dirigieron a Mérida para llevar alimentos y dinero a Pastor Gamboa, que se encontraba combatiendo a los mexicanos al suroriente de Mérida, mientras que los orientales de Tixhualahtun se dirigieron a su pueblo, en los alrededores de Valladolid.
Los de Nohcacab fueron apresados en el camino y los de Tixhualahtun cuando ya se encontraban en el oriente. Todos fueron procesados recibiendo diversos castigos. Aunque diferentes abogados y autoridades pidieron la pena capital para los cabecillas del motín como un ejemplo para evitar una supuesta “guerra de castas”, solo aquellos directamente involucrados en los asesinatos de Uxmal fueron pasados por las armas.
El origen del motín es sumamente oscuro. Nohcacab atravesaba un periodo de crisis impulsado por la desposesión de pozos y montes comunales y un creciente descontento en contra de los impuestos civiles y eclesiásticos. Las autoridades estatales frecuentemente recolectaban estos impuestos usando métodos violentos que incluía el uso de la fuerza por parte de la milicia cívica, lo que daba lugar a todo tipo de abusos. Ranchos como Tabi y Chac se habían opuesto en el pasado a la exacción a que daban pie estos impuestos. Un largo conflicto por el agua entre diferentes hacendados de la región y las autoridades municipales de Nohcacab con respecto a la noria y el pozo común también generaron fuertes tensiones que terminaron por explotar aquella Semana Santa de 1843.
REFERENCIAS:
Güemez Pineda, Arturo. «La rebelión de Nohcacab: prefacio inédito de la guerra de castas». Relaciones. Estudios de Historia y Sociedad 13, n.o 52 (1992). https://biblat.unam.mx/es/revista/relaciones-colmich-zamora/articulo/la-rebelion-de-nohcacab-prefacio-inedito-de-la-guerra-de-castas.
Machuca Gallegos, Laura, y Carmen Méndez Serralta. Un desorden de consideración y trascendencia: los mayas y los acontecimientos de Nohcacab, Uxmal y Chetulix en 1843. Publicaciones de la Casa Chata. Distrito Federal, México: CIESAS, 2011.