Tuzik’: microhistoria de un áaktun de los mayas insurgentes de Noj Kaj Santa Cruz 

Tuzik’: microhistoria de un áaktun de los mayas insurgentes de Noj Kaj Santa Cruz 

Por: Pedro Alonso Dzidz Tuz (Fototeca Tuzik’)

Bienvenida a mi tierra

El lugar de las piedras

El lugar de la historia

Escondida entre cuevas. 

Fragmento de la canción Karst de Ajanbel. 

La Guerra de Castas, también conocida como la Guerra Social Maya, fue un conflicto armado que oficialmente abarcó desde 1847 hasta 1901. Sin embargo, la historia sobre el origen de Tuzik’ se enfoca en el período posterior, entre 1901 y 1915, cuando la antigua Noj Kaj Santa Cruz X-Balam Naj, fundada en 1850 por los mayas rebeldes, estuvo ocupada por los waaches. Según Jose Koyoc, el gobierno porfiriano de la época consideró 1901 como el fin de la guerra, pero durante la siguiente década, el ejército mexicano continuó su lucha para consolidar su presencia, enfrentando y persiguiendo a los mayas dispersos en el monte, refugiándose en las cavernas y pantanos. 

Durante las primeras décadas del siglo XX, una experiencia única marcó el inicio de una comunidad. Según el difunto don Teodoro Pat, su abuelo Isidro Pat,  descubrió un áaktun mientras cazaba en el monte, en un lugar despoblado y lejos del ejército. Junto al comandante Juan Yam, regresaron al sitio al día siguiente; Isidro ingresó a la caverna para buscar agua con la ayuda de bejucos, pero mientras avanzaba, se sintió agitado y con dificultad para respirar, lo que lo forzó a salir rápidamente. Al alcanzar la superficie, experimentó una sensación de asfixia, a la que llamaron “Tus íik’“. Fue así como el lugar que hoy conocemos como Tuzik’ recibió su nombre. A pesar de la dificultad inicial, Isidro y Juan Yam optaron por establecerse en aquel lugar, porque sabían cómo convivir con el entorno, pero sobre todo porque les pareció un lugar seguro y lejos del ejército mexicano. Con el tiempo, más personas se unieron a ellos; así se fue poblando alrededor del áaktun y se construyó un brocal para sacar agua del pozo. 

La Fototeca Tuzik’ conserva una fotografía de tres mujeres sacando agua de dicho pozo, en ellas se retrata un momento cotidiano de la vida en el pueblo antes de los cambios que trajo la construcción de la carretera federal 295. 

La imagen fue tomada en 1953 por Edgar Lizama Flores, uno de los primeros maestros en llegar a Tuzik’. El pozo era una fuente vital de agua, ya que no se contaba con sistemas de tuberías que distribuyeran el líquido como ahora. Al fondo de la imagen, se puede apreciar una palapa que fue la primera escuela que se construyó en el pueblo. 

La entrada a la caverna fue sellada por los pobladores por razones desconocidas. Sin embargo, la historia oral relata que se hizo debido a la llegada de la escuela y al temor de que los niños cayeran dentro. Otras personas dicen que los animales domésticos también solían caer ahí y sus desechos contaminaban el agua cuando llovía. Independientemente de la razón, esta entrada solo existe en las historias de las personas más antiguas de Tuzik’.

Cuando era niño, el paisaje que ví era muy distinto al que mis abuelas  conocieron y al que describí anteriormente. La caverna ya había sido tapada, y la estructura del pozo había sido modificada. En su lugar, vi un tanque de agua que se ubicaba en un pequeño cerrito a un costado del pozo. Recuerdo aquellos días en los que solíamos ir a jugar alrededor del tanque con otros niños del pueblo. Un especial atractivo para nosotros era la época en la que llegaban las langostas, conocidas como sáak’ en lengua maya. Nos emocionaba la idea de ir al tanque de agua para intentar atraparlas. Kulen kurillo kulen kurillo, son frases que recuerdo de aquella época.  

El tanque de agua se convirtió en un punto de referencia para mi generación. Era un lugar donde nos encontrábamos, se hacían fogatas, se tomaban los chescos y platicabamos historias, chistes o lo que se nos ocurriera, era una manera de pasar el rato.  Hoy en día, esos momentos son recordados por muchos de nosotros. Aun conservo la imagen de cuando se llenaba el tanque, el agua caía de un tubo como si fuera una cascada.  En el techo de la estructura, también solían poner su nido las lechuzas. Cuando se escuchaba su canto en el pueblo, decían que anunciaba la muerte de alguien. Incluso llegaron a matarlas por aquella creencia. En la actualidad, las lechuzas ya no llegan y tampoco las langostas. 

La anterior fotografía, también se encuentra expuesta en la Fototeca Tuzik’ y fue tomada por Alonso Villa Rojas en 1977, podemos notar que, en ese tiempo el tanque ya existía, la imágen corresponde al mismo espacio de 1953 donde se puede observar el mismo pozo pero con una estructura distinta, yo lo recuerdo así. 

Me acuerdo que, hasta la primera década del año dos mil, cuando la bomba que distribuía agua por todo el pueblo se descomponía, la gente solía ir a sacar agua en aquel pozo. Se creía que alrededor del lugar solía pasar el mal viento, por lo que había días en los que no se debía cruzar por allá.  Con el paso del tiempo el tanque también fue reemplazado,  el espacio que ocupaba fue aplanado y el pozo quedó casi cubierto, quedando solamente la entrada, que también fue cerrada así como se hizo con la entrada al áaktun.

Año: 2018        

Autor: Pedro Alonso Dzidz Tuz  

En el año 2018 el espacio fue reemplazado por un domo, donde actualmente juegan los niños y niñas, se hacen eventos, bailes y demás actividades. Ahora ya no se va por agua, la forma de convivir con el espacio cambió y los recuerdos de las nuevas generaciones en relación al espacio será diferente.

A medida que avanzamos en el tiempo, la relación del pueblo con el agua ha evolucionado. Ahora en el imaginario social, se percibe que el agua en recipientes de garrafón es más limpia. Esta idea se ha arraigado gradualmente en la mente de las personas, tanto que la mayoría consume agua embotellada, incluso ya existe en el pueblo una planta purificadora de agua, propiedad de una familia local. Los pozos ya no se utilizan y el pozo principal construido por los primeros habitantes de Tuzik’ ha quedado en desuso.

Actualmente, CAPA es la institución encargada del suministro del líquido a través de tuberías subterráneas, lo que permite a muchas familias tener acceso al agua con solo abrir una llave, pagando 25 pesos por hogar cada mes.  Las nuevas generaciones desconocen el hecho de ir a sacar agua, su olor, sabor y frescura, el sonido de ario y del balde al golpearse con las paredes del pozo. 

 Año:2018

Autor: Edber Dzidz 

El valor ambiental e histórico de la cueva que se encuentra debajo del pueblo es desconocida por muchas personas de Tuzik’. Lamentablemente, muchas familias han construido sus sumideros en el suelo, sin ser conscientes de la fragilidad del mismo, en el cual fluye el agua a través de las piedras y se filtra al áaktun junto con nuestros desechos humanos. Por esta razón, es crucial compartir información a los habitantes de Tuzik acerca de la importancia que el agua de la caverna tiene para nuestra salud e identidad como pueblo. Por ello en la Fototeca Tuzik’ hemos realizado actividades artísticas que involucran el valor del áaktun, para que las infancias conozcan la historia social y ambiental del pueblo donde viven. Ahora algunas infancias pueden contar esta historia a su manera, saben de la existencia del áaktun y del pozo, aunque no conocieron estos lugares, pero en su imaginación dibujan aquel paisaje pasado según su creatividad les da entender. 

Fotograma del cortometraje documental U k’ajlay in kajal realizado con niños y niñas de Tuzik’. Dicha imagen representa el áaktun y fue  dibujada por un participante del taller mediante una actividad de teatro de sombras. 

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