Xculumpich, hacienda de Jacinto Pat

Xculumpich, hacienda de Jacinto Pat
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Al este de Tihosuco se encuentran los edificios cubiertos por árboles y arbustos de lo que alguna vez fue la hacienda de Jacinto Pat: Xculumpich. Durante las primeras décadas del siglo XIX muchos caciques mayas establecieron haciendas y estancias para criar ganado y sembrar diferentes cultivos comerciales, el batab de Tihosuco Jacinto Pat no fue la excepción y además de Xculumpich poseía un rancho azucarero llamado Panabá. El prestigio político, el conocimiento de las tierras del común de sus repúblicas y los nexos con la élite de la época fueron factores que explican el por qué caciques como Jacinto Pat solían instalar este tipo de establecimiento agrícolas.

Uno de los principales problemas que tenía que resolver quien decidiera instalar una hacienda era el abastecimiento de agua permanente para el ganado y los humanos. Para ello se solía ubicar un cenote o pozo natural sobre el cual pudiera construirse una noria.

En Xculumpich además de ganado también se producía caña de azúcar. Este fue un cultivo que ganó notoriedad a finales del siglo XVIII. La expansión de este cultivo comercial en el oriente de la Península de Yucatán estuvo acompañado de la expansión de la propiedad privada. Algunos historiadores han propuesto que uno de los factores que explican el descontento social durante la Guerra de “Castas” fue la expansión de este lucrativo cultivo que vino acompañado de la desposesión de los montes del común de las repúblicas de indios. De cualquier manera ranchos y haciendas azucareras comenzaron a proliferar en la frontera este durante las primeras décadas del siglo XIX.

Muy probablemente fue su posición estratégica, en los confines del área dominada por las autoridades estatales de Yucatán, lo que provocó que Xculumpich tuviera un papel importante en la insurrección armada de 1847 que se convertiría en la Guerra de “Castas”. Desde Xculumpich los insurrectos podían tener acceso a la red de contrabando que transportaba mercancías que provenían de Belice a lo largo de la frontera. Entre estas mercancías se encontraban mosquetes y pólvora, las cuales habrían comenzado a ser acopiadas en Xculumpich y otro rancho cercano a mediados de 1847.

Si bien hay cierta claridad sobre la razón por la cual los líderes de la insurrección habían comenzado a acopiar pertrechos en Xculumpich los objetivos del alzamiento son más opacos. Los historiadores yucatecos reprodujeron muchas veces la versión de los dzules de los pueblos del interior quienes en cualquier reunión o conspiración que involucrara a mayas y mestizos veían un autentico peligro de guerra racial. Lo cierto es que el temor de los dzules y la reunión de armas y milicianos en Xculumpich y sus alrededores alimentó la idea de una inminente guerra de exterminio protagonizada por los mayas.

Una vez que el conflicto estalló a mediados de 1847 muchos pueblos y haciendas del oriente de la Peninsula se convirtieron en campos de batalla provocando que estos fueran abandonados durante décadas entre estos la hacienda Xculumpich.

REFERENCIAS

  1. Cline, Howard F. 1978. «El episodio azucarero en Yucatán, 1825-1850». Yucatán. Historia y economía 1 (5).
  2. Dumond, Don E. 2005. El machete y la cruz: la sublevación de campesinos en Yucatán. Distrito Federal, México: Universidad Nacional Autónoma de México.
  3. Rugeley, Terry. 2009. Rebellion Now and Forever: Mayas, Hispanics, and Caste War Violence in Yucatan, 1800–1880. Stanford, CA: Stanford University Press.

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