El motín de Maxcanú de 1891

El motín de Maxcanú de 1891

El motín de 1891 fue el reflejo del descontento de los milperos de la villa de Maxcanú, ubicada en el partido del mismo nombre, frente a la privatización de los montes del común que se agudizó con la expansión del monocultivo de henequén en las haciendas del noroeste de la Península de Yucatán a partir de la década de 1870. Los acontecimientos se precipitaron debido al abrupto cambio en el acceso a los pozos y montes de los alrededores: desde 1878 Camilo Solís, prefecto político del partido, se había apropiado de manera arbitraria de un pozo llamado Sahcabá para fundar el paraje Santa Gúdula e ir expulsando paulatinamente a los milperos que solían realizar sus sembrados en el área. Para 1891 Solís se había apropiado ya de ochenta hectáreas y negaba el uso del agua del pozo a los milperos de Maxcanú quienes en primer lugar acudieron a los oficiales del ayuntamiento y posteriormente escribieron al gobernador para denunciar los atropellos de Solís. Los ánimos se crisparon aun más cuando a principios de septiembre el mayordomo de la hacienda Santa Cruz, ubicada al poniente de Maxcanú, prohibió a los milperos usar los montes que consuetudinariamente habían usufructuado. Además el mayordomo entregó a los milperos a las autoridades municipales quienes los apresaron.

Ante esto, cuatrocientos mayas armados con escopetas, palos y hachas, liberaron a sus compañeros y tomaron durante tres días la capital del partido de Maxcanú. Durante este tiempo los edificios identificados con los hacendados henqueneros fueron atacados, entre ellos la casa de Eusebio Escalante Bates. Los insurgentes también destruyeron parte de la línea de telégrafo del ferrocarril.

El motín de los milperos de Maxcanú provocó la alarma de las autoridades estatales y la pronta movilización de la milicia. El 13 de septiembre de 1891 entraron a la villa 400 milicianos de la guardia nacional y al día siguiente llegó un magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Hubo un diálogo entre las partes que se prolongó durante varios días, sin embargo el motín terminó una vez que varios de los cabecillas y sus familias, persuadidos por la demostración de fuerza de la élite henequenera, se dirigieron a la región controlada por los mayas pacíficos de Campeche, según los informes de los oficiales porfirianos. El motín de Maxcanú fue uno de los pocos alzamientos a gran escala en el noroeste henequenero durante el Porfiriato para intentar evitar la privatización de los montes del común.

REFERENCIAS

  1. Ortiz Yam, Inés. 2011. “De milperos a henequeneros: los procesos agrarios en el noreste de Yucatán, 1870-1937”. Tesis de doctorado, México, D.F: El Colegio de México. https://repositorio.colmex.mx/concern/theses/kp78gg577?locale=es.
  2. Soler, Leticia. 1986. “El levantamiento indígena de Maxcanú, Yucatán, 1891-1892». En Porfirio Díaz frente al descontento popular regional, 1891-1893: antología documental. México, D. F.: Universidad Iberoamericana.

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